Nueva York.Los fiscales federales retiraron este viernes los cargos de corrupción contra el alcalde de Nueva York, Eric Adams, luego de que una directiva del Departamento de Justicia cuestionara el momento político del caso y argumentara que obstaculizaba los esfuerzos del presidente Donald Trump para combatir la inmigración ilegal.
El despido del caso marcó el primer cierre de un proceso penal en la historia contra un alcalde en funciones de Nueva York y provocó una oleada de renuncias entre los fiscales que se negaron a retirar los cargos.
El subprocurador general interino, Emil Bove, había ordenado a la fiscal federal interina en Nueva York, Danielle Sassoon, desestimar los cargos debido a las posibles motivaciones políticas detrás del caso, en lugar de una falta de evidencia.
Sin embargo, Sassoon y al menos otros seis fiscales renunciaron antes de abandonar el caso. Bove, junto con Antoinette Bacon, una funcionaria supervisora de la división criminal del Departamento de Justicia, y Ed Sullivan, un fiscal de carrera, firmaron la solicitud judicial para desestimar los cargos. Ahora, el juez federal Dale Ho debe decidir si acepta la moción.
Adams, de 64 años, había sido acusado en septiembre de cinco cargos por fraude, soborno y solicitud de contribuciones políticas de extranjeros.
Se le acusó de aceptar viajes de lujo de funcionarios turcos y contribuciones políticas de extranjeros a cambio de acciones que beneficiaran a Turquía.
Pero Adams, un ex capitán de policía, se declaró inocente y protestó enérgicamente contra lo que calificó como “acusaciones sensacionalistas y falsas”.
“Como dije desde el principio, nunca violé la ley y nunca lo haré. Nunca puse ningún beneficio personal por encima de mi solemne responsabilidad como su alcalde”, declaró Adams en un mensaje en video el martes.
“Jamás intercambié mi poder como funcionario electo por beneficio personal”.
El caso ha generado un intenso debate sobre la influencia política en los procesos judiciales y ha dejado al descubierto las tensiones dentro del Departamento de Justicia. Mientras tanto, Adams continúa ejerciendo como alcalde, aunque el caso ha dejado una sombra sobre su administración.
La decisión final del juez Ho determinará si los cargos se cierran definitivamente o si el caso podría resurgir en el futuro. Por ahora, el alcalde de Nueva York respira aliviado, pero la controversia política y legal sigue vigente.